Nació en la ciudad de México, pero en las venas trae sangre asturiana. Para cualquiera que conozca esa región de España, sabrá que este es sinónimo de la buena cocina, donde respetan la naturaleza y frescura de los ingredientes. Es decir, donde mejor se come en ese país. Por ello, no es de extrañar que desde niña sintiera atracción hacia todo el ritual culinario que se vive en las grandes comidas familiares, aunado a sus recurrentes viajes de verano a Asturias donde se empapo de los sabores y aromas de la buena cocina ibérica. Estos hechos terminaron por convencerla que su camino era la gastronomía. Fue así que decidió establecerse un tiempo en Barcelona y estudiar en la Escuela de Hostelería Hofmann.
Estando en esa región conoció más a fondo las nuevas tendencias de la cocina de vanguardia y recibió gran influencia del Mediterráneo; las cuales suele adaptar al gusto del mexicano, explica Laura, quien ha trabajado también en Costa Rica y Baja California. Actualmente es chef ejecutiva del restaurante
Beluz , donde ha desarrollado un menú original y delicioso, muy internacional sin llegar a la fusión.
En su menú hay novedosos platillos como la Torre de capas de queso mozzarella acompañado de jitomate pero con una original gelatina de albahaca, rociado de aceite de oliva extra virgen y vinagre balsámico; otro que me gusto por su propuesta es la Hamburguesa de Atún con wasabi, aceitunas negras y anchoas. Varios de sus platillos han surgido de sugerencias de los socios, los cuales Laura recrea en su imaginación, hasta que en la práctica obtiene brillantes creaciones como el Filete Marroquí, un fino filete de pescado con pimiento rojo y amarillo, en salsa de limón y azafrán con cilantro y aceite de oliva. Se nota la selección de alta cocina para una comida cotidiana.

Me comenta, que basándose en los menús de degustación que son muy comunes en Europa, ha desarrollado el concepto de Trilogías para dar la oportunidad de probar un platillo en tres versiones. El atún, por sus bondades, es el ingrediente estrella y no podía faltar en 3 ricas preparaciones a degustar: como chicharrón, en carnitas y toreado. Las sopas también participan en las trilogías, sin duda la de fríjol al perfume de epazote con croutones crujientes de maíz, chipotle y crema de queso de cabra la que más destaca.
Los postres son una de sus grandes pasiones en la cocina, quizá por ello éstos sean tan adecuados en su menú. Pero entre esas tentaciones yo me voy por lo clásico: un ate con queso manchego de oveja español -sólo que con el toque de Laura- a la plancha.