Al hablar con Eduardo Morali Celis, chef del restaurante Eloise, se puede sentir un ambiente de confianza, alegre y relajado, pareciera que lo conoces de hace tiempo y la charla fluye de tal manera que el tiempo pasa más rápido de lo normal.
Desde muy joven supo que su pasión era la cocina, por lo que decidió entrar a trabajar a un restaurante donde ayudaba en la preparación del pan. Comenta el chef que para él su primer trabajo es muy especial y un recuerdo al que le tiene mucho aprecio, pues considera que es uno de los lugares donde más ha aprendido.

Algunos años después entró al Centro de Estudios Superiores de San Ángel (CESSA), pero tras un año ahí, decidió alejarse un poco de su país de origen entrando a estudiar al Culinary Institute of America (CIA) en la ciudad de Nueva York, EEUU, donde también trabajó en varios restaurantes de prestigio en la ciudad. Sin duda sus estudios en el CIA y su estancia en Nueva York jugaron un papel muy importante en el estilo que hoy lo define y su actual visión sobre la cocina.
Tiempo después de terminar sus estudios en el CIA regresó a México durante la época de la epidemia de influenza, por lo que su regreso no fue como esperaba, pues le tomó algunos meses encontrar trabajo, ya que él creía iba a colocarse más rápido en el ámbito laboral al contar con su experiencia y gran preparación en EEUU.
Después de tres meses de estar buscando empleo, rentó un restaurante llamado La pequeña Italia en donde estaba a cargo de toda la operación, pero un año después dejó la parte operativa para unirse al equipo de Social House como Sub Chef, puesto que dejó para incorporarse al Restaurante Eloise donde hoy a sus 28 años es Chef Ejecutivo.

Eduardo Morali es un joven chef apasionado de la cocina, ama su profesión y disfruta mucho todo lo que hace en su trabajo. Es una persona relajada, alegre, abierta a los cambios, disciplinado en sus tareas y enemigo del estrés.
Para él lo más importante en la cocina son las bases y la técnica, no se puede pretender hacer cocina de “vanguardia” si no dominas la cocina clásica, pero es aún más importante amar y disfrutar la profesión, sentir con todos los sentidos lo que haces y lo que prepares.
Es partidario de hacer una cocina más natural, orgánica y sin tanta sofisticación, “La comida es bonita tal y como es”, comenta el chef, no necesita la adición de elementos ajenos. Sólo hay que saber tratar y preparar los ingredientes, para finalmente presentarlos en un plato de tal manera que luzca y se note lo que esos bellos productos y tu imaginación han creado.
Eduardo Morali, no sólo es un gran Chef, también es una gran persona, características que definitivamente están impresas en el ambiente del restaurante; un lugar chic, agradable y lindo, donde de seguro pasarás un momento encantador, disfrutando de una excelente comida y de un lugar inigualable.








