¿Somos lo que bebemos? Sí. El agua es el líquido más importante y vital para el ser humano, sin ella, moriría. Más de la mitad de su composición es agua. Es importante para su organismo, ya que además de hidratar, mantiene en condiciones óptimas al sistema digestivo.
Actualmente, se encuentran infinidad de aguas con gas y sin él, minerales, dulces, y de distintas características en los anaqueles de tiendas gourmet o en las cartas de los restaurantes. Éstas le dan un giro a la manera tradicional de beber agua y combinarla con los alimentos.
Un mar de posibilidades
Aproximadamente, el 90% del agua presente en el planeta no es apta para consumo humano, sólo el otro 10%, proveniente de mantos acuíferos nieves, lagos y ríos, lo es. Sin embargo, la creciente contaminación de los cuerpos salados y dulces propició la potabilización de ésta, convirtiéndola así en más que una necesidad. Actualmente es el negocio más rentable para la industria alimentaria.
Dentro de las aguas minerales, existen distintos tipos y se pueden diferenciar de acuerdo al grado de minerales que albergan; por su composición, es decir, si es bicarbonatada, salina, cálcica, magnésica, con proteínas, y sulfatas. También por su contenido gaseoso: naturalmente gaseosa, gasificada o con gas o no gasificada.
Otras marcas ofrecen aguas de manantial, volcánicas, de mares, océanos y lagos, de ríos subterráneos y del deshielo de montañas; otras, 9 mil 750 gotas de lluvia en cada botella- ¿en serio contarán las gotas?
Glamour líquido
¿Quién dijo que el agua es insípida? Algunas compañías elaboran aguas con sabores divertidos y sorprendentes: frutas exóticas y ostras fritas, por mencionar algunas. En cuanto a su empaque, botellas de cristal, en su mayoría, de edición limitada hechas por diseñadores de las más reconocidas marcas de ropa; éstas emulan un frasco de perfume con incrustaciones de cristales de Swarovski.

Diseño responsable
Además de innovar, es una opción responsable para disminuir la fabricación de botellas de plástico. Bajo el lema de: “El agua en caja es mejor para la tierra”, ciertas empresas fabrican envases de cartón para comercializar agua. El diseño de la caja en es un tanto minimalista y muy atractivo visualmente.
Maridaje en transparencia
Contrastar la textura de la comida con algún líquido permite una experiencia aún más placentera. En este caso, el agua durante la comida hidrata y refresca la boca, así como las papilas gustativas, prepara la cavidad bucal para recibir los sabores de los distintos platillos a ingerir.
Conocer nuevos ingredientes y sensaciones, expanden tu “paleta” de sabores, intenta maridar tus alimentos con los distintos tipos de agua que existen.
A continuación te presentamos una breve guía de cómo maridarlas con algunos ingredientes.
La selección de agua para una comida dependerá de su textura y características, es decir, se debe de ir de menor a mayor complejidad. Es importante leer las etiquetas antes de iniciar, así sabrás lo que estás bebiéndo.
Para los aperitivos, empieza con aguas minerales ligeramente gasificadas o sin gas y de mineralización muy débil. Acompaña las sopas o cremas con las de mineralización baja. Marida las ensaladas con aquellas ligeramente gasificada, pues estimula los receptores gustativos de aceites y vinagres, potenciando su sabor. Pescados, mariscos, aves y carnes blancas se llevan muy bien con aguas de poca mineralización, ya que permitan percibir las notas, en el caso de los pescados, marinas. Así como las carnes rojas y comidas demasiado especiadas.
Por último, los postres y dulces se pueden complementar con aguas sin gas o con minerales en bajas proporciones, notarás que las notas dulces son más ligeras y contrastan la sensación de empalago.
El agua está en la mesa, tú eliges cuál se acomode a tus posibilidades y gustos. Sin duda, es una opción gastronómica interesante que cada vez más está en la boca de todos.







