La cocina sudafricana hoy en día es una deliciosa mezcla de sabores resultado de la marcada influencia gastronómica de cada uno de los grupos étnico que conforman esta nación entre ellos europeos, asiáticos, africanos, y árabes. Para poder comprender y apreciar la riqueza multicultural de este país es necesario entender su evolución histórica.
Tras cinco siglos de colonialismo europeo, que inicio cuando los portugueses descubrieron el continente, más tarde llegaron los holandeses quienes iniciaron la tradición vinícola y más tarde los británicos que finalmente dominaron la región. Aunado a esto, aquí ocurría gran parte del tráfico de esclavos de diferentes regiones de África, y debido a su ubicación geográfica fue en los puertos de Cape Town y Durban, en los que se desarrollo gran parte del comercio entre Europa, India y las islas de las especias, lo que trajo consigo a pobladores hindús, asiáticos y árabes.
La alimentación originalmente basada en animales de caza, y cultivo de cereales como maíz, con estas migraciones fue alterada y enriquecida. Por un lado las especias como la canela, el anís y el cardamomo son algunos de los condimentos más utilizados en la cocina, mientras que es notoria la aportación de los árabes quienes introdujeron los frutos secos –melocotón y dátiles.

El curry es un platillo recurrente en Sudáfrica, pero éste varía según la ciudad donde lo preparen, por ejemplo en Durban es más condimentado, y tiene influencia malaya. Los migrantes hindús también trajeron consigo recetas tradicionales que ahora abarca otros guisados ajenos a su cocina, en el barrio de Soweto en Johannesburgo una familia prepara los clásicos chips and fish (pescados y papas fritas) pero con sabores de la India, una exquisita variación a este legendario platillo de origen inglés.
El consumo de la calabaza amarilla, que en México solemos emplear más para prepararla como postre, en África es constantemente utilizada en ensaladas, potajes, sopas y como guarnición. En Cape Town probamos unas deliciosas Vetkoeks, son una especie de empanada preparada en pan tipo pita, pero frito y más suave, el cual rellenan con diferentes ingredientes, en este caso se trataba de calabaza dulce, pepino, y yogurt acido. En cuanto a carne, el corte emblemático del país es el Rump, lo que equivale al costado trasero de la res, es firme, suave y jugoso.
Además de los vinos de la región sur del país, una bebida tradicional es el té Rooibos, es una infusión libre de cafeína, su nombre significa arbusto rojo, té rojo. Su sabor es muy agradable, y su consumo se extiende hasta yogurts con miel y rooibos. La cerveza nacional se llama Castle.
La experiencia gastronómica en Sudáfrica es un descubrimiento constante para aquellos viajeros que se atreven a experimentar con platillos que son un claro reflejo de las raíces multiculturales en la nación del arcoíris.







