Cuando se habla de alimentos orgánicos, no se trata de una moda fashion de la gastronomía. Son alimentos que son amables con la tierra y sobretodo con el ser humano. En México, afortunadamente, tenemos a un gran productor de tales productos: Chiapas. El estado ocupa el primer lugar a nivel nacional como productor de alimentos orgánicos con un 30 por ciento, seguido de Oaxaca, Michoacán, Querétaro y Guerrero, según datos de un informe emitido el mes pasado por el gobierno de estado. Dentro de los alimentos producidos con esta denominación destacan café, miel, cacao, mango y leche orgánica, manjares que permiten contribuir a la reducción de la dependencia alimentaria, el factor migración y la pobreza, al generar empleos en México. Por esta razón, la producción de alimentos orgánicos en el estado es trascendente, rentable y competitiva; con criterios de sustentabilidad y de protección al medio ambiente.
Lo hecho en México está bien hecho, la muestra es Chiapas. Ahora sólo falta apoyar y consumir dichos alimentos. Los beneficios: protección al medio ambiente, apoyo a los pequeños agricultores, y la conservación de la biodiversidad, además de ser más saludables.




